Nuevamente un gran incendio forestal afectó al Parque Nacional Torres del Paine, uno de los más concurridos por turistas extranjeros en todo el año. El descuido de un turista israelí causó un siniestro que se extendió por varias semanas en lograr ser detenido. Hoy en día el Parque está nuevamente abierto, pero al recorrerlo el visitante se topa con una triste realidad: kilómetros y kilómetros de árboles y matorrales arrasados donde animales y aves vagan tratando de encontrar nuevos lugares donde poder comer. Un triste escenario que se espera el invierno ayude a recuperar.
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Expedición hasta el cráter del Caulle